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Shaping spaces with... Priscila Kunenn

21 de abril, 2026
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“Hay casas junto al mar. Y hay casas que dejan entrar el mar.”

De esta idea nace el proyecto Brisa Penthouse Apartment, en Praia da Barra. Para Priscila Kunenn, más que diseñar un espacio con vistas al océano, el objetivo era crear una relación continua entre interior y exterior — un hogar donde la luz, la materialidad y la fluidez permitan sentir el mar antes incluso de verlo.

“Un interior que no compite con el paisaje, sino que lo abraza.”

Con aproximadamente 250m², el proyecto fue supervisado desde la propia fase de construcción, lo que supuso un desafío particular: muchas decisiones debían tomarse simultáneamente con el avance de las obras.

Este proceso exigió rigor y anticipación, pero también abrió espacio para un control más preciso de cada detalle. La arquitectura y los interiores fueron concebidos conjuntamente, garantizando una coherencia total en el resultado final — un espacio que no se fragmenta, sino que fluye.

“Estar cerca de la obra nos permite controlar mejor el detalle y la calidad del resultado final.”

La colaboración con Aleluia Ceramics en este proyecto surge de una relación ya establecida. El primer contacto tuvo lugar en 2020, en un proyecto muy diferente — un baño construido en torno al concepto de un “« “joven surfista” — donde la colección Scales, un azulejo en forma de escama en un tono azul verdoso, aportó identidad y energía al espacio. Desde entonces, la colaboración ha continuado, fundamentada en una idea clara: la confianza.

“Hay una coherencia entre lo que promete el catálogo y lo que el producto entrega en obra.”

A esto se suma una identidad muy distintiva: portuguesa, rigurosa y con capacidad para innovar sin perder el vínculo con sus raíces.

“Trabajar con Aleluia Ceramics es, ante todo, trabajar con confianza. “

En el proyecto de Praia da Barra, la cerámica no aparece como un elemento puntual, sino como una presencia continua. La colección Oslo recorre todo el apartamento y contribuye a construir esa sensación de unidad. La elección no fue puramente estética — comenzó siendo técnica. Con suelo radiante en toda la vivienda, se requería un material con alta conductividad térmica, estabilidad dimensional y resistencia al desgaste.

“La cerámica fue a la vez una decisión técnica y estética, y es precisamente esa dualidad lo que la hace tan relevante.”

Pero fue en la forma en que esa respuesta técnica se cruzó con la intención del proyecto donde la decisión cobró fuerza. El efecto madera de la colección aportó la calidez visual que el espacio demandaba, sin comprometer la durabilidad ni la facilidad de mantenimiento — ambas especialmente importantes en un entorno costero.

La continuidad del material entre las estancias eliminó las transiciones y reforzó la idea de fluidez, creando un hogar diseñado para ser habitado de forma natural, casi instintiva.

“Un hogar diseñado para vivirse descalzo.”

Para Priscila, esta dualidad es precisamente lo que hace que la cerámica sea tan relevante en la arquitectura contemporánea. Ya no es simplemente un revestimiento funcional, sino un elemento que participa activamente en la configuración de la experiencia de un espacio. Los materiales han dejado de ser un telón de fondo para convertirse en un lenguaje.

“Antes de diseñar el espacio, ya estamos definiendo cómo se va a sentir.”

La forma en que reflejan la luz, su textura, la temperatura al tacto, o el sonido que producen al caminar sobre ellos influyen directamente en la manera en que habitamos un espacio.

Por eso, a la hora de elegir cerámica, lo que ella valora por encima de todo es la honestidad del material — se espera que se comporte como promete, que envejezca con dignidad y que resista las condiciones reales de uso sin perder carácter.

“Lo que me interesa es un material capaz de aguantar la vida real, no solo el momento de la fotografía.”

La versatilidad es otro factor determinante, ya que permite trabajar desde el detalle más fino hasta las grandes superficies con coherencia. Y, cada vez más, el rendimiento técnico ocupa un papel central — especialmente en la integración con los sistemas climáticos y en los requisitos de mantenimiento cotidiano.

En el caso de este proyecto, la cerámica también tuvo la capacidad de transformar la percepción del espacio. El pavimento continuo, con su efecto madera, disuelve los límites e invita a un recorrido fluido por el hogar, casi como si el interior fuera una prolongación natural del exterior.

“Cuando el material deja de marcar fronteras, el espacio empieza a respirar de otra manera.”

Esta atención a la forma en que se viven los espacios refleja también un cambio más amplio en la arquitectura y el diseño de interiores. Según Priscila, se aprecia un claro retorno hacia una materialidad auténtica — menos superficies artificiales y más materiales que abrazan su propia naturaleza.

“Se siente la necesidad de volver a lo genuino, a lo que no necesita disfrazarse.”

Al mismo tiempo, crece la valoración del confort sensorial: luz natural, acústica, temperatura, tactilidad. El espacio doméstico ha adquirido una nueva centralidad y, con ella, un nuevo nivel de exigencia.

Los clientes siguen esta transformación. Están mejor informados, son más atentos y tienen mayor acceso a referencias de calidad. El reto reside a menudo en ayudar a traducir esas referencias en soluciones coherentes con la vida real, no solo con una imagen.

“No todo lo que funciona en una imagen funciona en un hogar — y ahí es donde empieza nuestro trabajo.”

De cara al futuro, la evolución de los materiales estará inevitablemente marcada por la sostenibilidad. Más que una tendencia, será una exigencia, evaluada a lo largo de todo el ciclo de vida: origen, durabilidad y posibilidad de reutilización.

“Dejaremos de preguntarnos si es sostenible — simplemente tendrá que serlo.”

En este contexto, la cerámica presenta ventajas evidentes. Es duradera, de origen natural y ha evolucionado considerablemente en sus procesos de producción.

Su papel en la arquitectura tenderá por tanto a ser aún más relevante. Más allá de las aplicaciones tradicionales, se espera que ocupe nuevas superficies y funciones, con formatos y acabados cada vez más versátiles.

“La cerámica aún no ha mostrado todo lo que es capaz de hacer dentro de la arquitectura.”

A pesar de la creciente influencia de la tecnología en el proceso de diseño — desde las herramientas de representación hasta la simulación de rendimiento — Priscila cree que el futuro de la arquitectura no será puramente técnico. También será emocional.

“Cuanto más avanzamos en tecnología, más importante se vuelve lo que sentimos en un espacio.”

La tecnología nos permite optimizar, probar y anticipar, pero sobre todo libera espacio para reflexionar sobre lo que verdaderamente importa: la forma en que queremos sentir los espacios que habitamos.

Esta perspectiva la ha acompañado a lo largo de todo su recorrido. Tras estudiar Arquitectura y Urbanismo en Brasil, validó su título en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Porto y fundó su estudio en Aveiro.

En el camino, dos momentos fueron especialmente significativos: el primer proyecto, en Río de Janeiro, desarrollado en estrecha relación con el cliente, y el nuevo comienzo en Portugal, un proceso exigente que reforzó la importancia de la resiliencia, pero también de la escucha y la confianza.

“La arquitectura se construye tanto desde la técnica como desde la humanidad.”

Hoy, es sobre todo en el diseño de espacios residenciales donde encuentra su mayor reto y motivación. Proyectos donde cada cliente aporta una forma única de vivir, y donde el trabajo consiste en interpretar, traducir y dar forma a esas experiencias vividas.

Inspirada por un lenguaje contemporáneo de influencia minimalista, con referencias a los mundos escandinavo y japonés, busca una arquitectura donde lo esencial ocupe el primer plano. Líneas limpias, materiales honestos y una atención particular a la luz como elemento constructivo.

“La verdadera sofisticación reside en lo que se siente antes de verse.”

En el centro de todo, permanece una idea simple pero constante:

“La arquitectura es, ante todo, personas.”

Capturar esencias, interpretar historias y transformarlas en espacios que acogen y mejoran la vida de quienes los habitan. Ahí es donde un proyecto encuentra su verdadero sentido.

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